viernes, 6 de diciembre de 2024

Veinte poemas de amor y una canción desesperada - Poema 12

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje.

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.


Pablo Neruda

Neruda expresa su amor de una manera intensa y desesperada, revelando la fragilidad emocional que acompaña a la pasión. El poema habla de la distancia, la ausencia y la necesidad de un amor que parece inalcanzable, pero que, a su vez, está marcado por una fuerte conexión emocional.



jueves, 5 de diciembre de 2024

La princesa está triste

La princesa está triste.. Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.

La princesa está pálida en su silla de oro;
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.

La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa acaso en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?

¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;

ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de Mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.

Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de marmol del palacio real;

el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste; la princesa está pálida.)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!

¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
(la princesa está pálida; la princesa está triste),
más brillante que el alba, más hermoso que Abril!

«Calla, calla, princesa» -dice el hada madrina-,
«en caballo con alas hacia aquí se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con su beso de amor…»


Rubén Darío

Rubén Darío (1867-1916) fue un poeta nicaragüense, considerado el máximo exponente del modernismo en la literatura en español. Su obra revolucionó la poesía de su tiempo, al introducir un estilo más libre, musical y ornamental. Entre sus libros más importantes están Azul (1888) y Cantos de vida y esperanza (1905). Darío influyó profundamente en la poesía latinoamericana y es conocido por su dominio del verso y su innovación estética.

En este poema, Darío presenta a una princesa melancólica que, a pesar de vivir en un entorno de lujo y poder, siente una profunda tristeza. La tristeza de la princesa se convierte en una metáfora de la soledad y el vacío existencial que a veces afecta incluso a quienes parecen tenerlo todo.

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Corazón corazada

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Mario Benedetti 

Mario Benedetti (1920-2009) fue un escritor y poeta uruguayo, reconocido por su obra de gran compromiso social y político. Su estilo sencillo y directo abarcó géneros como la poesía, el cuento, la novela y el ensayo. Entre sus obras más destacadas se encuentran La tregua (1960), Gracias por el fuego (1965) y El amor, las mujeres y la vida (1995). Benedetti también fue un ferviente defensor de los derechos humanos y vivió exiliado en varios países durante la dictadura en Uruguay. Su legado literario sigue siendo una referencia importante en la literatura latinoamericana.

En este poema, Benedetti reflexiona sobre la complejidad de las emociones humanas, particularmente el amor, la vulnerabilidad y la protección emocional. El título, Corazón coraza, juega con la idea de un corazón que, aunque está lleno de sentimientos, se ve también como una coraza que se protege del dolor.

El poema utiliza un lenguaje sencillo pero profundo, característico de Benedetti, para explorar la lucha interna entre la apertura emocional y la necesidad de protegerse. A través de esta dualidad, el autor transmite una sensación de conflicto entre el deseo de amar y la dificultad de mostrarse vulnerable.


Se equivocó la paloma

Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.

Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.

Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.

(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Rafael Alberti

Rafael Alberti (1902-1999) fue un poeta y dramaturgo español, miembro destacado de la Generación del 27. Su obra, que incluye Marinero en tierra (1925) y Sobre los ángeles (1929), abarca desde el surrealismo hasta la poesía social. Exiliado tras la Guerra Civil Española, regresó a España en 1977. Recibió el Premio Cervantes y dejó un legado importante en la literatura española del siglo XX.

En este poema, Alberti utiliza la imagen de la paloma, tradicionalmente símbolo de paz, para expresar el desencanto y la tragedia de la guerra. La paloma, que se esperaba que trajera paz, se equivoca al volar en dirección equivocada, lo que refleja el caos y la confusión de la situación bélica.

El poema tiene un tono melancólico y crítico hacia la violencia y la pérdida, convirtiéndose en una de las imágenes más representativas del sufrimiento humano durante la Guerra Civil Española.


lunes, 2 de diciembre de 2024

Me gustas cuando callas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Pablo Neruda

Pablo Neruda (1904-1973) fue un poeta chileno, reconocido como uno de los más grandes de la literatura mundial. Su obra abarca desde la poesía de amor (Veinte poemas de amor y una canción desesperada) hasta la poesía social y política (Canto general). Fue también diplomático y militante comunista, recibiendo el Premio Nobel de Literatura en 1971. Neruda murió poco después del golpe de Estado en Chile, dejando un legado literario inmenso.

"Me gustas cuando callas" es uno de los poemas más conocidos de Pablo Neruda, incluido en su obra Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924). En este poema, Neruda expresa la fascinación y la admiración por la silueta de su amada cuando ella guarda silencio, sugiriendo que en ese silencio hay una belleza profunda y misteriosa. La famosa frase "Me gustas cuando callas porque estás como ausente" transmite la idea de un amor silencioso, donde el no decir nada se vuelve una forma de conexión más intensa y emocional.
Este poema refleja el estilo lírico y apasionado de Neruda, quien a menudo exploraba los temas del amor, la sensualidad y la comunicación más allá de las palabras.


domingo, 1 de diciembre de 2024

Si me quieres, quiéreme entera

Si me quieres, quiéreme entera,

no por zonas de luz o sombra…

Si me quieres, quiéreme negra

y blanca, Y gris, verde, y rubia,

y morena…

Quiéreme día,

quiéreme noche…

¡Y madrugada en la ventana abierta!…

Si me quieres, no me recortes:

¡Quiéreme toda!… O no me quieras



Dulce María Loynaz

Dulce María Loynaz (1902-1997) fue una poeta y escritora cubana, reconocida como una de las figuras más importantes de la literatura cubana y latinoamericana. Su obra, marcada por la lírica y la introspección, abarca poesía, ensayo y narrativa. Su libro más destacado es Jardín (1951). En 1992 recibió el Premio Cervantes. Su estilo delicado y profundo la consolidó como una de las grandes voces de la poesía en español.

Expresa una idea central en su poesía: la búsqueda de un amor pleno y auténtico, sin medias tintas ni limitaciones. En el poema, Loynaz habla de un amor que no puede fragmentarse ni ser parcial, sino que debe ser total y absoluto, reflejando la intensidad emocional y la necesidad de ser amada en su totalidad, con todas sus virtudes y defectos.



Ada Salas

Tiene la tarde un gesto de caballo

sorprendido en carrera. 

La estación se descalza y ofrece

tulipanes abiertos

rojas resurrecciones efímeras.

Deber ser esto el tiempo:


el azar o la huida.

 Ada Salas

Ada Salas es una poetisa y escritora española, nacida en Cáceres en 1965. Es conocida por su estilo  lírico intimista y profundo, que a menudo explora temas como la memoria, el deseo, la soledad y la condición humana. Su poesía se caracteriza por un lenguaje preciso y un tono reflexivo, donde se mezcla lo cotidiano con lo filosófico, y se percibe una tensión entre lo real y lo intangible. Salas ha publicado varios libros de poesía, entre los que destacan títulos como "Cielo nocturno" (1995), "La lentitud de los bueyes" (2003) y "Lo solo del animal" (2012), entre otros. Su obra ha sido reconocida en el ámbito literario, y ha recibido premios y distinciones por su calidad y originalidad.

Una de sus características es la capacidad de crear imágenes poéticas poderosas y cargadas de emoción, manteniendo una gran concentración verbal en su trabajo.Además de su faceta como poetisa, ha trabajado como profesora de literatura y se ha vinculado a diversas actividades literarias y culturales en España.

Ada Salas es una voz destacada en la poesía contemporánea española y ha sido aclamada por su capacidad para abordar las interrogantes existenciales desde una perspectiva muy personal, pero también universal.


Este poema, cuyo estilo evoca una sensación de fugacidad y reflexión sobre el tiempo, está impregnado de imágenes sensoriales intensas y metáforas cargadas de significado. La tarde se presenta como un "gesto de caballo / sorprendido en carrera", lo cual es una metáfora poderosa que sugiere la velocidad del paso del tiempo, la idea de algo que se mueve rápidamente, pero de manera inesperada, casi como un animal que huye o se ve alterado por algo ajeno a su voluntad. Esto puede representar tanto el fluir imparable del tiempo como la sensación de estar perdidos o sorprendidos ante la rapidez con la que avanzan las horas.